Introducción
Recibir una visita de verificación o una notificación oficial genera dudas y estrés. La mayoría de los errores que complican un procedimiento ocurren en las primeras horas por desconocimiento. Esta guía te explica qué hacer y qué evitar.
1. Verifica quién es la autoridad
Debe identificarse con:
- Credencial vigente
- Orden de visita o citatorio
- Fundamentación legal
- Alcance de la diligencia
- Nombres de verificadores
Sin esto, puedes negar la diligencia.
2. Mantén la calma y no firmes nada de inmediato
Firmar un acta sin revisarla es uno de los errores más comunes.
Puedes:
- Leerla con calma
- Anotar observaciones
- Solicitar copia inmediata
- Firmar “bajo protesta” cuando sea necesario
3. Documentos que deben estar en orden
- Aviso de funcionamiento
- Manuales y protocolos
- Licencias
- Permisos
- Expedientes clínicos completos
- Consentimientos informados
- Bitácoras de esterilización y mantenimiento
Tenerlos accesibles evita sanciones.
4. Qué NO hacer durante una verificación
- No discutir ni impedir la diligencia
- No proporcionar documentos sin respaldo
- No aceptar “recomendaciones verbales” fuera del acta
- No ofrecer información que no te soliciten
5. Si recibes una queja o citatorio
Lo recomendable es:
- Leer cuidadosamente la notificación
- No contactar al paciente por cuenta propia
- No proporcionar información sensible sin resguardo legal
- Consultar a un especialista antes de responder
6. MASC: una alternativa efectiva antes del juicio
Muchos casos se resuelven mediante:
- Mediación
- Conciliación
- Asesoría personalizada
Esto evita escalamiento a procedimientos más complejos.
Conclusión
Actuar con orden, método y asesoría especializada te garantiza un mejor resultado en cualquier situación oficial.